Hoy en Cochabamba dimos un paso histórico en el camino de construir una nueva alternativa política para Bolivia. Comenzamos a organizarnos quienes estamos cansados de elegir entre los mismos reciclados neoliberales de siempre y la decadente camarilla evista, dos expresiones que, pese a sus diferencias discursivas, terminaron subordinando el país a distintos intereses de poder. Nosotros no queremos simplemente cambiar presidentes para que todo siga igual; queremos cambiar quién controla el poder, para qué se lo utiliza y a qué intereses responde. Queremos un Estado que deje de estar al servicio de camarillas políticas y mafias corporativas y vuelva a ponerse al servicio del interés nacional, recuperando el control de nuestras riquezas estratégicas, defendiendo nuestra producción y construyendo una verdadera perspectiva de desarrollo para el pueblo boliviano. Hoy empezamos a convertir nuestras ideas y propuestas en organización. Bolivia necesita una nueva alternativa y hemos comenzado a construirla.